La importancia de la influencia de los profesores en las actitudes de los estudiantes hacia las matemáticas

A lo largo de nuestro recorrido por el sistema educativo nos encontramos con un amplio número de educadores que, seamos conscientes de ello o no, dejan huella en nosotros y en la percepción que nos formamos sobre la asignatura que nos enseñan. A muchos de estos maestros y profesores los recordaremos durante el resto de nuestras vidas, a unos por hacer sus clases amenas, interesantes y divertidas, por ayudarnos a comprender la materia y a apasionarnos por ella; y a otros… por todo lo contrario. Seguro que ya tienes en mente a ambos tipos de profesores y recuerdas a alguno que encaja en el perfil.

En ciertas asignaturas como las matemáticas, a la problemática de las clases aburridas o poco motivadoras se les suman prejuicios sobre su dificultad o la imposibilidad de su comprensión, y es aquí cuando se produce un bloqueo total del alumno que no ve probabilidad ninguna de aprobar.

Algunos estudios han demostrado que desde la temprana edad de seis años, en primero de Primaria, los alumnos ya comienzan a compararse entre ellos y deciden, erróneamente, quién es bueno para las matemáticas y quién no. Si un niño decide que no tiene capacidad para aprender matemáticas dejará de prestar atención y de intentar alcanzar el éxito en esta materia. Este estudio pone en manifiesto que la razón por la que los niños no aprenden matemáticas está más relacionada con la psicología que con sus verdaderas capacidades.

El profesor se encuentra entonces ante una doble tarea: por un lado deberá explicar la materia e intentar que los alumnos la comprendan y, por otro, deberá enfrentar los miedos e inseguridades de los estudiantes y conseguir que los superen motivándolos y haciendo llegar su mensaje de forma cercana y amena.

Un buen profesor debe saber cómo apasionar a sus alumnos por las matemáticas, presentándolas como algo cercano y amable. Diversos experimentos educativos y experiencias de profesores, en particular, han demostrado que al aplicar las matemáticas a tareas de la vida diaria, con las cuales los alumnos se identifican, éstos las comprenden más rápidamente y no las perciben como aburridas o inalcanzables. Un ejemplo de lo anterior fueron los ejercicios propuestos por una profesora de matemáticas de Aubervilliers, quien pidió a sus alumnos en un examen determinar el nivel de perfección del dab-dance del futbolista Paul Pogba utilizando lo aprendido en geometría, o evaluar su nivel de “swag” resolviendo un problema con números relativos.

Tal y como hemos visto, tener un buen profesor de matemáticas que te ayude a verlas como algo comprensible para todos y que consiga interesarte por ellas, puede ser determinante para tu éxito como estudiante. En Academia Juan Alfonso sabemos cómo ayudarte en tu camino hacia la conquista de las matemáticas, superando tus inseguridades y consiguiendo que le pierdas el miedo a esta asignatura.

 

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